Ganchillo para principiantes: 3 errores que cometes y cómo solucionarlos

Papel y Aguja

Publicado: 4/02/2022
ganchillo para principiantes

La entrada de hoy viene a ser una pequeña guía de ganchillo para principiantes, porque todas las tejedoras han empezado a darle a la aguja con los conocimientos justos y todas han pasado por los mismos problemas con los que te topas tú ahora mismo.

Así que hoy te traemos tres errores muy comunes en los que todos los que empezamos a tejer nos tropezamos y cómo podemos superarlos. Quédate hasta el final, que hoy te ayudaremos a superar algunos de los baches de tu aventura tejeril.

 

Guía de errores de ganchillo para principiantes:

 

Error número 1: no contar las vueltas y los puntos a medida que vas tejiendo

A veces nos dejamos llevar por el entusiasmo de querer ver un proyecto terminado y nos olvidamos de contar los puntos en cada vuelta o contar las vueltas a medida que vamos avanzando.

El problema de “saltarnos” este paso es que pueden ocurrir dos cosas:

1- Que los bordes del tejido no queden rectos y queden un poco en diagonal a medida que avanzamos. Esto pasa porque nos hemos “comido” algún punto al final de la vuelta y al no rectificarlo, el número de puntos se va reduciendo. Cuando estás tejiendo algo pequeño (que no conlleve demasiadas vueltas, como un granny, por ejemplo) puede no notarse mucho, pero en proyectos de mayor envergadura se acabará notando. Y verás que los bordes, en vez de ir rectos, van en diagonal.

2- También puede ocurrir que alguna zona del tejido se “abombe”, es decir, que aparezca un poco abultada. ¿Por qué pasa esto? Porque has tejido más puntos de la cuenta en un mismo punto.

Como principiante de ganchillo, también es importante que te habitúes a contar las vueltas.

Lo primero para saber por dónde vas cada vez que dejas la labor en espera y, lo segundo, para que no se desvirtúen los dibujos del patrón que estamos tejiendo. Esto es especialmente importante en patrones en los que el diseño y los puntos van cambiando cada cierto número de vueltas.

Si no las vas contando, puede ser que el dibujo final de tu proyecto no sea igual al del patrón (o la forma no tenga nada que ver – esto es esencial en los amigurumis). ¿Qué otra cosa puede pasar? Que el tamaño de tu labor no sea igual que la del patrón, bien porque has tejido alguna vuelta de más o porque te has saltado alguna.

¿La solución?

Muy fácil: contar a medida que vas tejiendo.

Cuenta los puntos en cada vuelta cada vez que la termines. Sí, puede resultar tedioso, sobre todo cuando eres principiante de ganchillo y lo que quieres es terminar tu proyecto rápido para sentirte realizada. Pero a la larga, hacerte a este hábito te ahorrará mucho tiempo porque no tendrás que deshacer tantas veces.

Si tu proyecto tiene unas vueltas muy largas, puedes ayudarte de marcadores de puntos (como estos de la foto) para ir señalando números concretos y así ayudarte a sumar. Por ejemplo, si estás tejiendo un chal de 350 puntos de ancho, puedes colocar un marcador cada 50 puntos y así, cuando acabes la vuelta, contarás mucho más rápido.

ganchillo para principiantes

Para llevar la cuenta de las vueltas, puedes ayudarte con un cuenta vueltas, que resultará más efectivo (y menos caótico) que ir anotándolas con una marquita en la hoja del patrón.

Error número 2: No realizar la muestra de tensión

Si hay algo que da pereza a la hora de tejer es ponerse a hacer la muestra de tensión. Sin embargo, aunque como principiante de ganchillo te parezca tedioso, cuando seas un poco más experta, agradecerás haberte acostumbrado a preparar la muestra de cada proyecto.

Cada tejedora tiene una tensión diferente a la hora de ganchillar, con la muestra de tensión puedes comprobar si te gusta cómo quedará el proyecto usando la aguja que marca el patrón o si necesitas cambiarla.

Descubrir que te está quedando demasiado suelto o demasiado apretado cuando ya has avanzado el proyecto varias vueltas te obligaría a deshacer y empezar de nuevo.

¿La solución? Entender que la muestra de tensión es tu amiga, no pases de ella. Si crees que es una pérdida de tiempo, piensa en el tiempo y esfuerzo que se te irá si te toca deshacer cuando lleves varias vueltas, porque te has dado cuenta que quieres cambiar de aguja.

Error número 3: empezar a tejer un proyecto sin conocer los puntos básicos

Este es uno de esos errores que se ven poco en las guías de ganchillo para principiantes pero en el que nosotras queremos hacer hincapié.

Los puntos básicos de ganchillo son solo 5-6. Hacer una pequeña muestra de cada no te llevará demasiado tiempo y ganarás soltura con la aguja.

El problema de saltarte este paso y querer ir directa a un proyecto, es que carecerás de la soltura para avanzar de manera correcta cuando estés tejiendo. Te pararás más de una vez a echarle un vistazo a tu libreta de apuntes para ver cómo se hacía ese punto (sobre todo cuando dejas el proyecto un par de días y cuando vuelves no recuerdas si había que pillar una lazada o dos antes de pasar la aguja por el punto de la fila anterior).

Avanzar a este ritmo tan lento puede acabar en un proyecto abandonado por aburrimiento.

La solución es muy fácil: antes de lanzarte a ningún proyecto, haz una muestra de cada punto básico (cadeneta, punto raso, punto bajo, punto medio alto, punto alto y punto alto doble). Es un 2×1 en realidad, porque aprenderás bien cada punto (tanto a tejerlo como a diferenciarlo a simple vista) y además, ganarás soltura a la hora de tejer.

Una vez los hayas aprendido bien, búscate un proyecto pequeño y sencillo. Empieza por unos grannys por ejemplo, para hacerte un posavasos. Los terminarás pronto, sin agobios, y te sentirás realizada y habrás ganado la confianza para ir a por un proyecto más complejo.

Estos son tres de los errores más comunes, ¿te gustaría una segunda parte? Si te interesa que sigamos con esta guía de ganchillo para principiantes, cuéntanoslo en un comentario.

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